¿Qué es una FSA?
Una FSA (Cuenta de Gastos Flexibles, por sus siglas en inglés) es una cuenta financiera que te permite reservar dinero de tu salario antes de impuestos para cubrir ciertos gastos de atención médica y gastos relacionados con la atención de dependientes. Aquí hay algunos ejemplos de gastos que generalmente puedes cubrir con fondos de una FSA:
Gastos Médicos Calificados:
- Visitas al médico y dentista.
- Pruebas de laboratorio y radiografías.
- Medicamentos recetados.
- Gastos de hospitalización y cirugía.
- Equipos médicos, como sillas de ruedas o muletas.
- No se puede incluir, la cantidad pagada por premium.
Gastos de Salud Mental:
- Terapia psicológica o psiquiátrica.
Cuidado de Dependientes:
- Gastos de cuidado infantil para niños menores de 13 años.
- Cuidado de dependientes adultos que califiquen.
Gastos de Visión y Dental:
- Exámenes de la vista y lentes de contacto.
- Tratamientos dentales preventivos y correctivos.
Productos de Salud:
- Artículos de venta libre relacionados con la salud (con receta médica si es necesario).
Es importante destacar que la lista de gastos elegibles puede variar y está sujeta a cambios. Pregunta siempre a tu empresa para ver los detalles de tu plan.
Las FSA generalmente operan en un año calendario, y algunos planes permiten cierta flexibilidad para gastar fondos no utilizados al final del año o permiten llevar un monto limitado al año siguiente. Sin embargo, es fundamental entender las reglas específicas de tu FSA para evitar perder fondos no utilizados.
Por ejemplo;
Es decir, si has aportado de tu nómina, $3000 este año, comprueba que está totalmente gastado antes de finalizar el año.
Si sobra algo de dinero, revisa tus facturas y mira todo lo que puedes añadir según los gastos que estén sujetos a tu plan, y si no llegas, y tienes previsión de un gasto para el año que viene, habla con el proveedor y negocia con ellos a ver si puede introducirse para este año.

